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Papá en el parto

No importa si el padre entra al parto solamente para mirar o colaborar. Lo valioso en estos momentos es su compañía. Desde siempre la experiencia dice que el trabajo de parto es más llevadero si la pareja se encuentra presente dando apoyo moral a su mujer aunque sea tomándola de la mano. Ella siente que no está sola en esto.

Hasta hace poco tiempo atrás, viagra dosage era común que la embarazada entrara sola en la sala de parto mientras el marido permanecía en la sala de espera hasta la llegada del ginecólogo que le comunicara la noticia del nacimiento. Pero esto ya no es así. Los hombres colaboran no solo en el embarazo, sino también en la posterior crianza y educación de los hijos de una forma activa.

Profesionales coinciden en que el padre es la persona más"Padre joven con su hijo recién nacido en brazos" adecuada para brindar apoyo a la madre en el momento del nacimiento. Está comprobado que la mujer experimenta alivio al verse acompañada por su marido, reduciendo la ansiedad que produce un momento así, lo cual ayuda a que pueda salir de la situación de una forma más sencilla, ya que se relaja más y hace que estos instantes sean más llevaderos y también menos traumático el período de dilatación y posterior parto.

La Dra. Pilar Fernández, psicóloga, explica que “al recibir este contacto afectivo, la embarazada segrega unas sustancias, llamadas betaendorfinas, que facilitan el trabajo del parto y disminuyen el malestar”. Como resultado, el parto se siente de otra manera viviendo este momento con más tranquilidad. Es por esto que la presencia del marido supone para la madre un apoyo que le trasmite fuerzas para salir del paso en una situación por demás difícil, como es el nacimiento de su hijo.

¿En qué puede ayudar el padre?

Solamente con su presencia el padre está brindando la mayor de las ayudas. Aunque sólo sea para estar al lado de ella, le está diciendo que no está sola en este momento. No debemos olvidar que cuando la madre ingresa al hospital, todo es extraño: las personas que la asisten, la sala donde debe permanecer, etc. y su marido actúa como referente influyendo en su estado de ánimo para bien.

Ahora, si el papá además de estar presente, brinda ayuda activa como ser que ayude a la parturienta a recordar las técnicas de relajación, realizarle masajes, controlar las contracciones, infundir ánimo, alabarla en la tarea que está llevando a cabo, ayudar a que encuentre la postura más apropiada o simplemente tomarle de la mano, es algo sumamente valioso para la mujer ya que, la fase de dilatación, suele ser la más larga.

Finalmente, otra de las cosas de las cuales un papá puede encargarse, es la de sacar todos los papeles necesarios. Cuando una mujer ingresa, dichos trámites son necesarios. Lo mismo, después del nacimiento del bebé, hay que inscribir al mismo y esto es una tarea de gran ayuda que puede realizar el padre.

¿Y si el padre no colabora?

Realmente hay muchos casos en que el padre no se involucra para nada y pueden existir diferentes motivos para que esto suceda. En la sala de partos el padre puede impresionarse y como consecuencia esto es perjudicial para la parturienta. En este tipo de casos, en que estamos ante hombres aprensivos, lo mejor es que de entrada ni siquiera intente presenciar el parto.

Esta es una situación entendible y es razonable que el marido permanezca de lado en el momento del alumbramiento. Ahora, no hay excusas para otro tipo de colaboración. Desde el momento que sabe que su mujer está embarazada, puede involucrarse con otro tipo de actividades como acompañar a su esposa a las clases de preparación para la maternidad, leer libros sobre el tema, acompañarla a las consultas ginecológicas, etc.

Un hijo es cosa de dos y es imperioso que la pareja afronte unida algo tan hermoso como la llegada del recién nacido. Los padres que han tenido la experiencia de presenciar un parto, hablan de que no se olvidan jamás de lo que vivieron en esos instantes. Los padres que ayudan a su mujer durante el parto, asumen de forma más rápida su rol como padres y se encuentran de forma más predispuesta a participar en los cuidados del pequeño.

Por último, puede existir algún motivo más fuerte para que el padre no asista el parto. En el caso de parejas separadas o que tienen mala relación, esto no es viable. El caso es que es conveniente que alguien esté acompañando a la mamá en todo momento. La abuela, una prima o tía, o simplemente dejar que sea la parturienta quien elija a su acompañante. Acá lo importante es no dejar sola a la madre y que pueda encontrar un apoyo en caso necesario.

Gabriela Nari | Editora de Suhijo.com

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2 Comentarios

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