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Hijos de padres separados ¿en desventaja?

Como en Humpty Dumpty, generic muchos matrimonios se rompen y no se pueden volver a unir. De hecho hay tantos matrimonios que pueden fallar que casi una cuarta parte del los niños nacidos en el Reino Unido, cure hoy en día, pueden sufrir la separación de sus padres antes de alcanzar la edad escolar. En general se supone que los niños de familias separadas están en desventaja y que sufrirán inevitablemente problemas emocionales o de conducta.

El divorcio y sus consecuencias

Esta suposición indica una conciencia de los sufrimientos del niño y de que muchos niños interpretan el divorcio como un rechazo o abandono. No pueden comprender las implicaciones que conlleva para los adultos un matrimonio desgraciado. Por otra parte, el suponer que el divorcio tiene consecuencias desfavorables no permite a los niños sobreponerse a su pena y a la alteración de sus relaciones más íntimas, de forma que puedan crecer de una forma normal y convertirse en miembros positivos de la comunidad.

Si todos los divorcios y todos los hogares deshechos "Niño que se siente triste porque sus padres están divorciados"llevaran a serios problemas psicológicos, la sociedad tendría entonces un problema espantoso entre manos. El mayor riesgo o probabilidad de divorcio (en el presente) se da en el cuarto año de matrimonio. En otras palabras, es muy probable que haya niños pequeños implicados en los orígenes y las consecuencias del divorcio. La separación, el suceso que es realmente el golpe para los niños, puede preceder al divorcio algunos años.

Usted habrá podido leer que los niños se creen responsables de la ruptura del matrimonio de sus padres y que se sienten culpables por este motivo. Pero en realidad las reacciones de este tipo no parecen ser muy normales; mucho más común es la rabia hacia los padres por haberse separado. Los niños de todas las edades expresan con frecuencia el deseo de que sus padres se unan de nuevo y culpan a uno de los dos o a ambos por la separación; la mayoría de los niños no quieren que sus padres se separen y pueden llegar a pensar que su padre y su madre no han tenido en cuenta sus intereses.

Una separación conyugal puede tener como consecuencia que los niños renueven sus relaciones con los padres y que se cuestionen así la naturaleza de todas las relaciones sociales. Para los niños pequeños en concreto supone darse cuenta de forma dolorosa de que no todas las relaciones sociales duran para siempre. Si el papá y la mamá quieren terminar el matrimonio, ¿qué es seguro? ¿No podría pasar lo mismo con su relación con cada uno de los padres? Muchas reacciones infantiles en este período son expresiones de su miedo a ser abandonados por uno de los dos padres o por los dos y es probable que ese tipo de miedo se agudice si se ha perdido el contacto con uno de los padres. Sin embargo, si las relaciones entre padres e hijos pueden permanecer intactas y servir de ayuda, estos miedos serán de corta duración.

Las primeras ondas del seísmo

Los niños en edad preescolar parecen normalmente estar muy tristes y asustados cuando sus padres se separan y al mismo tiempo se vuelven muy pegajosos y exigentes. Son frecuentes los miedos nocturnos y la negativa a quedarse solos incluso durante pocos minutos. Los niños que van a la escuela o a la guardería pueden empezar a preocuparse por tener que ir y pueden protestar con fiereza si se les deja allí. Se encuentran con fantasías casi reales sobre el abandono, la muerte de los padres o las heridas, y expresan a menudo su agresividad hacia otros niños, se pelean con los hermanos y presentan dificultades con el aprendizaje.

En niños un poco mayores la pena y la tristeza siguen siendo un rasgo notable, pero la rabia es más marcada. Normalmente se dirige contra los padres, especialmente contra aquel con el que está viviendo, que suele ser la madre. (¿No hay justicia?, se pregunta algunas veces el niño.) Sin tener en cuenta los sucesos reales que llevaron a la ruptura, la madre tiene muchas probabilidades de que el niño la acuse de todo lo que ha pasado. El padre ausente puede ser idealizado (sin tener en cuenta la realidad), mientras que a la madre se la hace responsable de haberse alejado. A la edad de siete u ocho años los niños pueden expresar quejas muy fuertes por su padre.

Los niño preadolescentes tienden a demostrar en menor medida su daño y aflicción interior, lo cual no quiere decir que no existan. Ocultar es normal, y ellos buscan distracciones en el juego y en otras actividades, del mismo modo que un adulto puede buscar alivio en el alcohol o en los negocios. Puede ser difícil conseguir acercarse a estos niños; son reacios a hablar de lo que sienten porque les produce dolor y vergüenza. Bajo su aparente frialdad hay rabia; como habíamos visto en casos anteriores, pueden hacer frente con uno de los padres e incluso negarse a ver al otro. Los adolescentes suelen mostrar su depresión abiertamente; parecen excluirse de la familia y retirarse a otras relaciones fuera del hogar. Las preocupaciones por sus propias relaciones, por el sexo y por el matrimonio suelen salir a la superficie en estos momentos.

Éstas son las reacciones inmediatas a la separación de los padres. En general son muy agudas durante unos meses y luego (afortunadamente) comienzan a apaciguarse. Por desgracia, los datos relativos a las consecuencias a largo plazo son pocos y difíciles de evaluar.

Fuente: Martín Herbert | Los problemas de los niños

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Un comentario

  1. Hola, soy de padres separados, tengo 16, casi 17, y lo de padres separados no se que tan bueno se definiria, aun no se bien la historia de todo mi nacimiento, uno me dice una cosa, otro me dice otra, mi abuela otra, mi matrastra otra, en fin, solo se que cuando naci, al parecer ya estaban separados, es algo que no recomiendo, vivi mis primeros 6 años con mi mamá, y el resto con mi abuela paterna, es el momento que todavia tengo problemas de estabilidad emocional, no recuerdo que tan bien o mal me comportaba en mi infancia, aveces pienso que es mas culpa mia lo de mi estabilidad, pero siento la nesesidad de culparlos a ellos porque debo pensar diferente cuando estoy con cada uno de ellos, y ahora que trato d unificaf eso, a mi papa no le gusta lo que a mi mama si y viceversa, aveces se ponen deacuerdo y no les gusta algo por igual. Lo que quiero decir es que un divorcio, o padres que viven juntos y se odian, es muy doloso para un hijo, no pido qie no se divorcien, pido que piensen bien antes de tenr un hijo.

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