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Cuentos cortos: Patito ensaya su voz

Érase una vez un patito muy gordito, que deseoso de conocer mundo, se escapó un día de su casa. Andando de un lado para otro se encontró a un gatito.

-¡Miau!- dijo Gatito."Ilustración de un patito de color amarillo"
-¡O-o-oh! -exclamó Patito-. Me parece que yo también lo puedo decir.
¿Pero creéis que Patito dijo ¡Miau!?
¡De ningún modo!
Lo intentó, pero lo más que llegó a decir fue:
-¡Miac!, ¡miac!
Lo que no sonaba nada bien. tweet

Entonces Patito se fue, balancéandose como siempre al andar, y al cabo de un rato se encontró a un perrito.

-¡Guau!, ¡guau!- dijo Perrito.
-¡O-o-oh! -exclamó Patito-. Me parece que yo también lo puedo hacer.
¿Pero creéis que Patito dijo ¡Guau, guau!?
¡De ningún modo!
Lo intentó, pero lo más que llegó a decir fue:
-¡Bac!, ¡Bac!
Lo que no sonaba nada bien. tweet

Entonces Patito se fue, balancéandose como siempre al andar, y al cabo de un rato vio a un pajarito en un árbol.

-¡Tuiiit-tuiit-tuiit-tuiit!- dijo Pajarito Amarillo.
-¡O-o-oh! -exclamó Patito-. Me parece que yo también lo puedo cantar.
¿Pero creéis que Patito cantó ¡tuiit-tuiit!?
¡De ningún modo!
Lo intentó lo mejor que pudo, pero lo más que llegó a cantar fue:
-¡Tuac!, ¡tuac!
Lo que no sonaba nada bien. tweet

Entonces Patito se fue, balancéandose como siempre al andar, y al cabo de un rato vio a una vaca.

-¡Mu-u-u!- dijo doña Vaca.
-¡O-o-oh! -exclamó Patito-. Me parece que yo también puedo mugir así.
¿Pero creéis que Patito pudo decir ¡Mu-u-u!?
¡De ningún modo!
Lo intentó lo mejor que pudo, pero lo único que consiguió fue:
-¡Me-ec!, ¡me-ec!
Lo que no sonaba nada bien. tweet

Entonces Patito se puso muy triste.
No podía decir Miau, como Gatito.
No podía decir Guau-guau, como Perrito.
No podía decir Tuiit, Tuiit, como Pajarito Amarillo.
No podía decir Mu-u-u, como doña Vaca. tweet

Y siguió andando despacio, balanceándose como siempre.
Al cabo vio a su madre, a Mamá Pata, que había salido en su busca.

-¡Cuac!, ¡cuac!- gritó Mamá Pata
-¡O-o-oh!- se dijo para sí alegrem Patito-. Éste es el sonido más bello de todo el mundo. Me parece que yo también puedo hacerlo.
Y entonces vio que podía decir:
-¡Cuac!, ¡cuac!
Y lo hacía muy bien. tweet

Fu: Cuentos para chiquitines | Antroposófica

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Un comentario

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