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La importancia de poner límites

Saber decir que no es uno de los aspectos importantes y saludables de la educación tanto de los niños, como de los adolescs. Una de las mayores dificultades en la educación de un hijo, consiste en la tarea de saber dosificar amor y permisividad, con límites y . Todos tenemos conciencia de la importancia de poner límites, pero el hecho de saber de esto, no es sufici para que se convierta en una tarea fácil. Los padres frecum se encuentran con dudas del tipo ¿estaré haciendo bien las cosas? ¿dónde fallé? ¿por qué no me obedece?

Es importante analizar como la noción de prohibido se va constituyendo a lo largo del desarrollo infantil para poder comprender mejor, el comportamiento del niño. Hasta el fin del primer año de vida, obedecer al principio primordial de la vida humana: el principio del placer. Por esta razón solam hace lo que le causa satisfacción y huye de lo que no le agrada. A partir del año y medio, el niño comienza a oponerse para afirmarse en sí mismo. na etapa temida por los padres y que dura entre dos a tres años más. Finalm, a partir de los tres o cuatro años, el niño pasa poco a poco del notemático a un no reflexivo que afirma sus gustos y decisiones.

A los , la noción de lo prohibido todavía no tiene mucho sentido. Hay que repetirlo muchas veces más de lo que puede o no puede hacer, explicar brevem la razón de la prohibición. Sólo después de tres o cuatro años, el niño comienza a nder, aún mejor, las órdenes dadas, comenzando a nder las nociones del bien y el mal. Y al principio, tratará de obedecer a sus padres sólo para satisfacerlos.

Desde muy temprana edad, el niño percibe que su comportamiento impulsivo, en vez de agradar, frecum acarrea enojos o disgustos por parte del mundo externo. Por otro lado el niño desea el apoyo y la aprobación de los adultos, por lo que necesita mucho de ellos, especialm del padre y la madre. Acá comienza a comprender que precisa controlar mejor su , deseos, e impulsos que no son adecuados en el medio en que vive.

Los niños, al contrario de lo que piensan, están muy preocupados con las reglas. Desean y saben que tienen que actuar dentro de los límites establecidos, todo dentro de un entorno en que los padres les brindan una estructura segura. Es esencial que los adultos tengan la claridad de sus convicciones y ser fiel a ellos, ya que, para los pequeños, actúan como modelos.

¿A tiempo para poner límites en la adolescencia?

Cuantas veces los padres tiemblan ante la perspectiva de un … Los errores de educación cometidos en la infancia, producen efectos dañinos en la adolescencia. Los padres de los adolescs conviven con ellos en un eterno desafío qs imponer límites a sus hijos. Según la psiquiatra paulista Içami Tiba, n fenómeno de alternancia de generacionesLos padres de los jóvenes de hoy fueron educados de forma autoritaria y, por miedo de repetir el error en los propios hijos, terminan cayendo en el extremo opuesto, qs la permisividad. Para los padres que descuidaron la tarea de colocar frenos en la infancia, ahora tienen que lidiar con adolescs intratables, , etc. Ahora bien, mantener la calma, porque un adolesc es un ser en desarrollo y no un caso perdido.

Para ayudar a los padres en esta tarea tan brava, es necesario recordarles que deben tener en m, eimer lugar, que no se adelanta nada intentando hacer lo mismo que se hacía años atrás. , cuando los hijos querían hacer algo que los padres no aprobaban, bastaba con que uno de ellos dijera: “Vos no vas a hacer eso porque yo no quiero”; y el asunto se daba por concluido. Esto no funciona más. Los jóvenes están más informados, son más cuestionadores… y esto está bien porque significa que no van a aceptar en el futuro cualquier cosa que se les imponga. Los padres sin embargo, tienen un trabajo extra ya que no basta solam coohibir, sino qs necesario justificar y con buenos argumentos, la prohibición. Antes, eran los hijos los que tenían que dar explicaciones a los padres; hoy en día son los padres que, a la hora de poner límites, tienen que darlas a los hijos.

Hay un punto en que todos los especialistas concuerdan y es que, la buena educación del adolesc, es aquella que comenzó en su infancia. Es necesario establecer reglas claras desde temprano para evitar futuros problemas de comportamiento. La falta de límites es encarada como algo negativo por el mismo niño ya que ser visto como una falta de afecto. También inculcar las normas de convivencia y la disciplina en ellos, es otra tarea fundamental en los padres.

Otro problema frecu son los desacuerdos entre los padres. Es importante que ambos lleguen a un punto en común antes de imponer las reglas, así como también que transmitan lo que tienen que decir a su hijo sin atacarlo. En caso contrario, el niño se queda sin saber quién tiene razón. O peor aún, se puede tomar esa contradicción para su beneficio. Es importante entonces que, desde la infancia, los padres remen en la misma dirección.

Se trata de un desafío complicado pero es fundamental enfrentarlo. La falta de límites no causa solam malos momentos en la familia; un adolesc que no respeta las reglas dentro de su propia casa, tiende a hacer lo mismo fuera de ella. Lamentablem especialistas nos dicen que la gran mayoría de adolescs que conducen borrachos, toman drogas o entran en peleas, provienen de familias que no supieron ponerles límites a ellos. Por eso, vamos a empezar desde muy temprana edad a inculcar hábitos y enseñarle a amarse para que pueda a su vez amar y crecer feliz.

Gabriela Nari | Editora de Suhijo.com

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Un comentario

  1. I’ll apply this idea……

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