Noticias Destacadas
Inicio / *Destacados / Rabietas y berrinches infantiles

Rabietas y berrinches infantiles

Cuando vemos a un niño que comienza a llorar, patalear y a gritar sin ninguna causa apar, estamos ante un niño que tiene un berrinche; por parte del adulto no valen ni las palabras suaves, ni las caricias, ni siquiera sobornarlo con un caramelo, ya qn ese momento equeño se desconecta de la realidad desbordándose por completo, y perdiendo el control de sus actos. s pataletas suelen comenzar generalm antes de los dos años de edad y pueden durar hasta los cuatro.

Muchas veces los adultos después de "Niño con rabieta" intentar todo tipo de cosas para calmarlo, suelen a su vez perder el control de sus propias emociones y es normal que comiencen a su vez a gritar o amenazar al niño con tal de que se calme ya que sin vergüenza. Pero lo qs importante que sepan que una rabieta, a pesar de que generalm no tiene una causa real para que aparezca, se debe a la baja tolerancia a la frustración, tan común en niños pequeños y, por este motivo, en la medida ql niño va creciendo y fortaleciendo su yo, estos berrinches tienden a ir desapareciendo de forma gradual.

También hay que tener en cuenta ql niño no lo hace a propósito, sino que se descontrola porque pierde contacto con la realidad, y es por esta razón que al tratar de hablarle para calmarlo y ayudarlo con la rabia, no escucha e inclusive puede acentuarse aún más este comportamiento, y por dicha razón no hay que intentar complacerlo ni amenazarlo, ya que ambas actitudes por parte de los adultos, van a fracasar por más ndible que lo quieran hacer por desesperación para que paren de gritar.

En el caso de que un niño esté haciendo un berrinche, una forma de ayudarlo a calmarse es, eimer lugar por parte del adulto, que mantenga la calma por sobre todas las cosas ya que de otra manera, seguram el griterío sea mayor todavía. Es vital poder alcanzarle al niño una almohada para que pueda descargar su rabia en ella, por ejemplo, golpeando la misma para descargar su furia y permitir que exprese sus emociones; por parte de los padres hay que cuidar ql niño no se lastime él mismo, ni a nadie qsté a su alrededor.

No podemos confundir rabietas con caprichos. Estos últimos también suelen ser comunes en los niños pero se diferencia del berrinche, porque se le da algo, el niño se calma con el lamentable mensaje de qn el futuro el niño utilice este mal comportamiento para conseguir lo que quiere. En el caso de los caprichos, los padres deben poner límites a su hijo y, si aun así sigue con esta , se lo debe dejar que continúe así para que pueda aprender que con los gritos no consigue nada.

Es importante tener en cuenta que si el niño de cinco años aún tiene estas rabietas, es importante pensar en buscar algún tipo de ayuda difer del tipo profesional, ya que son los psicólogos en estos casos, los que deben hurgar para poder encontrar la causa real, ya que lo que todos los padres quieren, es tener niños felices.

Gabriela Nari | Editora de Suhijo.com

Leer más artículos relacionados:

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Scroll To Top