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Qué alimentos seleccionar al inicio de la alimentación complementaria

En el año 1993 la Organización Mundial de la Salud (OMS) creó un grupo de trabajo para evaluar el crecimiento de los niños menores de un año. El grupo concluyó, order que era necesaria una nueva referencia para evaluar el crecimiento infantil y que también era importante investigar en profundidad los efectos de diferentes alimentos complementarios en el crecimiento infantil y cual debía ser la edad apropiada para introducir alimentos.

Al evaluar el "Mamá alimentando a su bebé" crecimiento de los niños alimentados con leche materna de forma exclusiva, con la referencia NCHS/OMS, se observó que después de los 3 meses el crecimiento de estos era menor, pero dentro del rango normal, siendo esto interpretado por los profesionales de la salud, como que era necesario suplementar con alimentación artificial, esta fue entonces una de las razones por las cuales se concluye que las referencias NCHS/OMS 1987 no es adecuada para evaluar el crecimiento infantil de niños amamantados.

Los niños alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros 6 meses se desarrollan adecuadamente. Los estudios mostraron que en los primeros 3 meses crecían más rápidamente, que los niños alimentados con leche de fórmula, disminuyendo posteriormente su velocidad de crecimiento, considerado esto como ya se dijo anteriormente como una situación normal.

En relación con la incorporación de alimentos, en algunos casos la tendencia del peso era descendente cuando se incorporaban alimentos, cuestionándose si la cantidad de estos era inadecuada o si los alimentos seleccionados para la inclusión tenían bajo aporte calórico. Esto se encuentra relacionado principalmente con la duración de la lactancia materna, en donde se planteaba, entre los 4 y 6 meses o hasta los 6 meses, siendo esto, causa de debate por muchos años, recibiendo el nombre de “Debate sobre la duración óptima de la lactancia materna exclusiva”.

  • Comenzar con papillas de verduras, tratando de evitar la monotonía y en consecuencia el uso de una variedad de verduras limitadas. Tener en cuenta la disponibilidad, acceso y costos de los mismos. De esta manera al tradicional zapallo, zanahoria, papa y boniato podrán agregarse zapallitos, calabaza, acelga.
  • Puré de frutas (manzana, melón, banana, naranja, ciruela, etc.)
  • Cereales: arroz, fideos, polenta, tapioca bien cocidos. Los mismos pueden mezclarse con las verduras seleccionadas.
  • Carnes rojas, pollo, hígado, menudos, vísceras y pescado (no en niños alérgicos). Bien cocida, picada y/o molida.
  • Yema de huevo dura y pisada sumada a purés.
  • En el caso de no existir disponibilidad diaria de carnes deberá mejorarse la absorción del hierro no Hemínico (verduras, leguminosas, cereales) a través del consumo de cítricos o su jugo.
  • Yogur entero natural: solo, con frutas frescas o cereales.
  • Postres con leche caseros como cremas, arroz, polenta con leche y azúcar.
  • En todo momento ofrecer agua sin azúcar, ni miel. No ofrecer otras bebidas, ni infusiones como té, café, mate.
  • Agregar en cada comida una cucharadita de aceite.
  • Utilizar azúcar en pequeñas cantidades solo en las preparaciones que lo requieran.

Para las meriendas nutritivas, ofrecidas entre comidas se seleccionarán, en principios cremas, trozos de queso, yogur natural. Al transcurrir el tiempo se podrán optar por galletas sin relleno, tortas etc.

¿Y luego con qué continuamos?

Entre los 8 y 12 meses, además de todo lo anteriormente mencionado se podrá incluir.

  • A partir del 8 mes los niños necesitan comer de acuerdo aproximadamente medio plato mediano en cada comida.
  • Purés de mayor consistencia, y la carne ya picada en pequeños trozos.
  • Aumentar el número de comidas ofrecidas.
  • Leguminosas: lentejas, porotos, garbanzos. Papilla de legumbres bien cocidas, tamizadas y sin piel.
  • Huevo entero bien cocido.
  • Pan ligeramente tostado o galletitas simples sin rellenos o vainillas.
  • Estimular al niño para que tome los alimentos con sus manos en especial los incluidos en las meriendas.
  • Golosinas, gelatinas, jugos sintéticos, no son adecuados para esta etapa.

Entre los 12 y 24 meses

  • El niño recibirá leche materna más 3 a 4 comidas diarias y meriendas nutritivas.
  • El niño se incorporará a la mesa familiar, consumiendo preparaciones sencillas y continuará aprendiendo a identificar nuevos sabores y texturas.

¿Y qué podemos evitar?

  • Fiambres, hamburguesas, frankfurter y embutidos.
  • Salsas muy elaboradas (caldo, sopas en sobre).
  • Comidas muy condimentadas o picantes.
  • de yuyos.
  • Miel.
  • Sal.
  • Gaseosas y jugos artificiales ni de soja.
  • Productos salados de copetín.
  • Alimentos fritos, todos los días.
  • Postres lácteos de los que se venden preparados.
  • Golosinas, chupetines, etc.

Fuente: Lic. Nta. María Alejandra Girona Gamarra | Nutrición y alimentación en los primeros años de la vida

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